Actualitat

Expertos en ocupación apuntan a la tecnología, la creatividad, las relaciones sociales y el emprendimiento como factores claves para el futuro laboral de las personas en situación de discapacidad. Por el contrario, señalan la inteligencia artificial como la principal amenaza, especialmente para la discapacidad intelectual.

Bajo el título “Empleos de futuro: oportunidades para personas en situación de discapacidad”, la Fundación Catalana Síndrome de Down organizó un webinar para explorar el futuro laboral de las personas en situación de discapacidad. La sesión contó con la participación de diversos expertos que analizaron los retos del mercado laboral en relación con la discapacidad.

Más paro y desigualdad  

Jordi Serrano, de Future for Work Institute, explicó que cotizan al alza los trabajos de alta cualificación (los cognitivos)  y se necesitan menos los trabajos de baja cualificación (físicos y/o repetitivos) porque se deslocalizan o se automatizan.

En el ámbito de la discapacidad, las personas en situación de discapacidad se enfrentan a problemas de desigualdad. Este colectivo representa el 2% de la población activa y su tasa de actividad es de un 34%, muy por debajo de la media española (77%). Del mismo modo, la tasa de paro de este colectivo es prácticamente el doble que la del resto de la población.

Además, se añaden las problemáticas del envejecimiento (el 61% de las personas en situación de discapacidad del mercado laboral tienen más de 45 años) y la baja formación. En este sentido, Serrano afirmó que “las discapacidades físicas lo tienen mejor porque la tecnología puede ayudar”, pero en el caso de las discapacidades cognitivas “puede ser más complicado porque el trabajo más físico está siendo automatizado o deslocalizado”. Sin embargo, existen oportunidades en aquellos trabajos más físicos que cuesta automatizar como la jardinería.

¿Las máquinas substituirán a los trabajadores?

Dídac Fortuny, de Infojobs, abordó  el fenómeno de la inteligencia artificial. Según algunos estudios, en los próximos 20-30 años pueden desaparecer la mitad de los puestos de trabajo actuales debido a la inteligencia artificial; pero se generan más puestos de trabajo que los que se destruyen.

En este contexto, la inteligencia artificial se quedará con aquellos trabajos que impliquen tareas repetitivas o solamente experiencia. En cambio, las personas seguirán haciendo tareas creativas, trabajos que impliquen nuevas situaciones, relaciones entre distintos ámbitos o relaciones sociales.  Así, pues, “tenemos que fomentar tareas más humanas como la creatividad o todo aquello que implique relaciones entre distintas personas”, concluyó Fortuny. Algunos trabajos que en estos momentos no son remunerados ―como cuidar a personas mayores o llevar a los niños al colegio―  puede ser que en el futuro sean empleos reconocidos.

La tecnología, el futuro de la inclusión laboral

Marc Badia, coordinador del servicio de Inclusión Laboral de la FCSD, reiteró las desigualdades que afectan a las personas en situación de discapacidad. Como consecuencia de la crisis sanitaria de la Covid-19, solo un 16,5% de las personas usuarias del servicio de Inclusión Laboral de la FCSD se mantuvo activa laboralmente, frente al 60% de la población general.

Otro aspecto a tener en cuenta es la llamada brecha digital: “Del colectivo de las personas con discapacidad intelectual, ¿todo el mundo tiene acceso a las tecnologías? En nuestro caso tenemos detectado un 10% de personas que están en la brecha digital. De estos, si alguien quisiera hacer teletrabajo no podría porque no tiene acceso a internet”, afirmó Badia.

Por este motivo, las tecnologías son claves para el futuro laboral de las personas en situación de discapacidad intelectual: Según Badia, “como proveedores de apoyo a personas que están insertándose en el mercado laboral tenemos la obligación moral de capacitarlas en el acceso, el uso y el conocimiento de las nuevas tecnologías”.

Accesibilidad y diseño universal

Por su parte, Edgar Prat, responsable del servicio de Promoción Ciudadana de la FCSD, reivindicó la Convención internacional sobre los derechos de las personas con discapacidad de la ONU. De acuerdo con ello, apuntó como empleo del futuro ayudar a que el mundo sea accesible, tanto física como cognitivamente (artículo 9 de la Convención), y esto, según Prat,  “no se puede hacer sin las personas en situación de discapacidad”.

Mireia Martínez, responsable de inclusión laboral de la Fundación ECOM, coincidió en la reivindicación de la accesibilidad: “Como sociedad no nos podemos permitir que una persona no pueda trabajar porque para acceder a un lugar de trabajo haya una escalera y la persona vaya en silla de ruedas. Estamos perdiendo talento”.

Del mismo modo, también pueden crearse oportunidades de trabajo en relación al diseño universal. Este concepto, según la Convención, hace referencia al diseño de productos, entornos, programas y servicios que puedan utilizar todas las personas, sin necesidad de adaptación ni diseño especializado.

De la inclusión laboral al emprendimiento

Andy Trias, autor de “Ignorando el SD” y miembro de la Asamblea de Derechos Humanos Montserrat Trueta de la FCSD, reclamó la capacidad de emprender para las personas en situación de discapacidad: “Yo quiero algo mío, que pueda ser mi propio jefe”. Trias explicó que la publicación de sus memorias le llevó cerca de 19 años y que le gustaría poder dedicarse a la escritura. Para ello, es importante creer en sus talentos: “Cuando yo nací, nadie podía imaginar que las personas con discapacidad pudieran llegar tan lejos”. En este contexto, si hace tiempo se ponía el acento en la inclusión laboral y la vida independiente, Trias reivindicó para la actualidad la capacidad de emprender.

Asimismo, Bertrand de Five, presidente de la Fundación Adapta2, consideró que los puestos de trabajo del futuro los crearan los propios colectivos: “El sector público no cumplirá con el 5% [regulación de cuota de reserva de trabajo para personas con discapacidad] porque se puede decir que el 40% de trabajos son a dedo. Por eso creo que en el futuro será el propio colectivo el que cree las empresas”.

Finalmente, Carme Riu, experta en Mujer y Discapacidad en el Consejo de Europa, manifestó la necesidad de establecer otra manera de vivir conjuntamente: “Esto tiene mucho que ver sobre cómo nos vamos a relacionar a partir de ahora y a qué vamos a dar importancia […] Ya va siendo hora que los que estamos en el límite podamos ocupar la plaza social que siempre nos han quitado”.

Podéis acceder al vídeo del webinar en el siguiente enlace.

 

Comparteix!
Accesibilidad